Si te pasa esto, no eres rara. Estás sosteniendo demasiado.






Lo que nos suele pasar cuando nos damos espacio

No te prometo magia.
Te prometo práctica y estructura para que:
Tu cabeza baje un poco el volumen.
Tomes decisiones más pequeñas y más tuyas.
Te pilles antes en automático.
Te hables con menos dureza.
Empieces a sostenerte mejor.
¿Cómo trabajo?




ARTmósfera es donde lo trabajamos con calma y profundidad: 4 fases. 8 semanas. Grupo pequeño. Proceso claro.
Empieza por aquí

Taller online de San Juan para soltar, pintar y llegar a la noche con más aire
Antes de los petardos, la gente, la coca, el ruido y el “qué bien todo”, te propongo una cosa más útil:
sentarte, pintar una hoguera y aflojar por dentro.
No hace falta saber pintar.
No hace falta estar inspirada.
No hace falta venir bien.
Solo venir el día 23 de junio de 2026 a las 17:00h
Lo que suelo escuchar

- "Hoy casi no vengo porque no me encontraba bien... Suerte que al final sí lo hice" - R.
- "Dibujar me ayuda a bajar revoluciones" - J.
- "Ese dibujo que hice me hizo pensar en algo que no tenía en cuenta" - J.
- "Después de este ratito juntas, me siento mucho mejor" - I.
Me gusta formar grupos pequeños para poder acompañar mejor.
¿Qué es ARTmósfera?
8 semanas. 4 fases. Un camino claro.
La idea es que tengas un lugar donde volver cuando la vida aprieta.
¿Qué hay allí?
Práctica semanal guiada
Espacio creativo
Escritura para ordenar sin darle vueltas
Estructura semanal para sostenerte.

Joana es...

Me pasé años sintiéndome un bicho raro. El arte me ayudó a no perderme.
Luego, la vida, volvió a ponerme a prueba y el arte fue refugio otra vez.
Tengo cuadernos con esas memorias, esas preguntas, esas respuestas. De ahí sale todo.
No para hacer arte o usarlo para hacer algo bonito, sino para sostenernos cuando ya no podemos más.
Porque cuando te regulas, decides mejor. Respiras mejor. Vuelves a ti.
Hoy acompaño a mujeres a hacer lo mismo:
sin épica, sin presión, y sin tener que hacerlo perfecto.
VIVIR, en mayúsculas
Durante un tiempo escribí una newsletter con este nombre: VIVIR, en mayúsculas. Fue mi casa. Y también una puerta.
Cada semana llegaban respuestas de mujeres que me regalaban sus palabras, y yo abría un poco mi mundo para quien quisiera asomarse.
Aquí vas a encontrar eso: textos que nunca envié, pero que igual escribí. Textos nuevos, seguro que también.
Y espero que ojalá te lleguen con la misma intención con la que nacieron.
